Acerca de la creación

“Caminando cerca del torrente y con las montañas entre las nubes, había momentos de intenso silencio, como los brillantes retazos de cielo azul que dejan las nubes al separarse. Era un atardecer frío, cortante, con una brisa que venía del norte. La creación no es para el talentoso, para el dotado, ellos sólo conocen la creatividad pero nunca la creación. La creación está más allá del pensamiento y de la imagen, más allá de la palabra y la expresión. No es para ser comunicada porque no puede formularse, no puede envolverse en palabras. Puede sentirse en estado de completa y lúcida atención. No es posible utilizarla y exhibirla en el mercado para que se la regatee y se la venda.

La creación no puede ser comprendida por el cerebro con sus complicadas variedades de respuestas. El cerebro no tiene modo de entrar en contacto con ella; es absolutamente incapaz. El conocimiento es un obstáculo, y sin el conocimiento de uno mismo la creación no puede existir. El intelecto, ese agudo instrumento del cerebro, no puede en modo alguno aproximársele. El cerebro total, con sus ocultas urgencias secretas y sus empeños, con sus múltiples variedades de astutas virtudes, debe hallarse completamente silencioso, mudo, pero sin embargo alerta y sereno. La creación no es hornear pan o escribir un poema. Toda actividad del cerebro debe cesar, voluntaria y fácilmente, sin conflicto ni dolor. No debe haber ni sombra de conflicto e imitación.

Entonces existe el asombroso movimiento llamado creación. Este sólo puede tener existencia en la negación total; no puede existir en el paso del tiempo ni el espacio puede abarcarlo. Debe haber muerte completa, destrucción total para que la creación sea.”

Jiddu Krishnamurti

Del lado de acá…

Del lado de acá soy completamente inaprensible.
Pues habito tan bien entre los muertos
como entre los no nacidos
Algo más cerca del corazón de la creación que lo habitual.
Y aún no, ni de lejos, lo bastante cerca.

Paul Klee

¿Qué harás tú, oh Dios, cuando yo muera?

¿Qué harás tú, oh Dios, cuando yo muera?
Yo soy tu cántaro (¿y si me quiebro?)
Yo soy tu bebida (¿y si me corrompo?)
Soy tu ornato y tu oficio.
Tú pierdes conmigo tu sentido.
Después de mí no tendrás casa en donde
palabras cercanas y cálidas te saluden.
De tus pies cansados se caerá
la sandalia de seda que yo soy.
Tu gran manto se soltará de ti.
Tu mirada, que yo acojo caliente
en mis mejillas, como en una almohada,
andará buscándome largo tiempo
y a la hora del ocaso se echará
en el regazo de unas piedras desconocidas.
Y tú, oh Dios, ¿qué harás? Yo tengo miedo.

Rainer María Rilke

No puedes esperar…

No puedes esperar hasta que Dios llegue a ti
y te diga: yo soy
Un Dios que declara su poder
carece de sentido.
Tienes que saber que Dios sopla a través de ti
desde el comienzo,
y si tu pecho arde y nada denota,
entones está Dios obrando en ti.

Rainer María Rilke

El universo como…

El universo como “totalidad no dividida en movimiento fluyente”.

Todo es un movimiento global no fragmentado ni dividido; cada ‘cosa’ es solamente una abstracción de una faceta o aspecto relativamente invariante de este movimiento. (Cualquier acontecimiento, objeto, entidad, etc. que pueda describirse, es la abstracción de una totalidad desconocida e indefinible de movimiento fluyente)

David Bohm